En un extenso pronunciamiento, el presidente Gustavo Petro advirtió sobre los riesgos que enfrenta Colombia ante los efectos de la guerra en Medio Oriente y las decisiones del Banco de la República, a las que calificó como contrarias a la producción y al bienestar del pueblo. Según el mandatario, la coyuntura internacional y las políticas monetarias internas deben llevar al país a la acción inmediata.

Petro cuestionó la fijación de tasas de interés que, en su criterio, buscan frenar la economía y afectan directamente la calidad de vida alcanzada en su gobierno. “Poner una tasa de interés que busca detener la economía y el bienestar del pueblo colombiano es un hecho inconstitucional”, señaló.

  • El jefe de Estado presentó un paquete de propuestas que incluyen:
    Protección de la producción y el empleo, con énfasis en la política agraria para contener la inflación.
  • Subsidios focalizados en fertilizantes y maíz, en lugar de combustibles, para mitigar el impacto de la crisis internacional.
  • Nueva política de vivienda popular, social y militar, con participación activa del Estado, tasas subsidiadas y apoyo a las Organizaciones Populares de Vivienda (OPV), incluidas las juveniles.
  • Programa Colombia Solar, orientado al mejoramiento de vivienda con generación de energía limpia financiada por el Estado.
  • Impulso al crédito para la economía popular y exportadora, con tasas compensadas y posibles medidas de inversión forzosa.
  • Reforma Agraria acelerada, con entrega de tierras del fondo agrario al campesinado, priorizando a las mujeres rurales.
  • Apoyo a fertilizantes biológicos con subsidios plenos del Gobierno.
  • Transición energética ciudadana, invitando a usuarios de gasolina y diésel a autorregular su consumo y migrar hacia energías limpias.

El presidente también solicitó a los bancos disminuir la tasa de intermediación para evitar una crisis financiera y garantizar el acceso al crédito de vivienda. Asimismo, pidió a la Superintendencia Financiera vigilar que los subsidios lleguen efectivamente a las familias y no a los constructores ni a las entidades bancarias.

Finalmente, Petro instó al Ministerio de Minas a desplegar una amplia campaña de comunicación para reducir la demanda de hidrocarburos, en un contexto internacional marcado por la prolongación del conflicto en Medio Oriente.